¿Qué es la Arqueología?

La arqueología estudia las sociedades humanas del pasado a través de los restos materiales producidos por sus acciones e ideas. Éstos suelen ser muy variados e incluyen la totalidad de objetos muebles (como herramientas, alimentos, vestuario y embarcaciones) e inmuebles (viviendas, caminos, campos de cultivo, templos, yacimientos mineros y fábricas). Asimismo, éstos pueden provenir de un pasado reciente o de un pasado remoto, que en el caso de América contempla los restos dejados por los primeros pobladores hace más de 12 mil años, los restos de aquellas sociedades que vivieron antes de la invasión hispana o de quienes se enfrentaron con ellos, los restos de quienes vivieron en tiempos coloniales y más recientemente de quienes protagonizaron la industrialización en épocas republicanas y hasta tiempos subactuales.

Como la antropología física y la antropología social, la arqueología es una rama de la antropología, y como tal, se orienta a la dimensión cultural de las sociedades humanas. En este sentido, comparte aproximaciones teóricas y metodológicas con las disciplinas anteriores, pero encuentra su especificidad en el estudio de la cultura material o el mundo de las cosas, objeto de estudio al que también aportan otras disciplinas humanistas y científicas.

¿Cuál es el objetivo del estudio de los restos del pasado?

Estudiar los restos del pasado nos permite aprender sobre las sociedades pasadas, en especial cuando no hay otro registro de ellas, dado que para el 99% de nuestra historia no existen registros escritos con los cuales los historiadores interpretan el pasado. Pero también permite complementar las versiones escritas de la historia e incluso visibilizar aspectos que los documentos escritos no abordan. La arqueología tiene varios objetivos, que van desde el estudio de la evolución humana, los cambios culturales y los modos de vida de los diversos grupos humanos, pasando por su economía, cosmovisión, y varios aspecto de su complejidad social, es decir, a grandes rasgos pretende comprender cómo vivieron las sociedades pasadas.

¿Cuáles son los métodos usados en Arqueología?

Utilizando métodos provenientes de las ciencias sociales, y naturales y la historia, podemos llegar a interpretar cómo pudieron vivir las sociedades que estudiamos. El trabajo arqueológico implica realizar prospecciones, excavaciones y el análisis de los materiales recuperados en forma sistemática de un sitio. Para ello se apoya en disciplinas tan diversas como la antropología social, historia, historia del arte, etnología, geografía, geología, botánica, física, informática, genética, estadística, paleozoología, paleoetnobotánica entre otros. Más allá del pasado con el que estemos tratando -remoto, histórico o contemporáneo-, la arqueología reconoce el valor que posee cada objeto en relación a los demás objetos que conforman el contexto arqueológico. En arqueología, el contexto se refiere al lugar en el cual se encuentran los objetos, artefactos, ecofactos y otros rasgos, la relación que tienen entre sí y la situación en que se encuentran. Cada uno de estos elementos tiene una ubicación precisa y definida en un sitio arqueológico. El arqueólogo registra el lugar exacto donde se encontró cada cual antes de ser retirado de ese lugar. Retirar un artefacto y/u objeto de un sitio sin registrar su ubicación precisa hace que pierda su valor científico, dado que ya será poco lo que nos podrá decir en cuanto a su función o uso pasado. El contexto es lo que permite a los arqueólogos entender la relación entre los elementos encontrados en un mismo sitio, así como diferentes sitios arqueológicos.

 

¿Por qué proteger los sitios arqueológicos?

En Chile los sitios arqueológicos se encuentran protegidos por la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales y, en base a ella, cualquier afectación o daño a este patrimonio reviste carácter de delito. Es fundamental no coger o alterar sitios o piezas arqueológicas que se encuentran en el paisaje. Incluso un sitio muy pequeño puede contener una gran cantidad de información sobre nuestro pasado. Los objetos hechos, usados o descartados por el hombre en cada lugar permiten a través de su análisis reconstruir la historia de las personas que alguna vez las confeccionaron o usaron.