A la espera de la construcción de un nuevo edificio que albergue al Museo R.P. Gustavo Le Paige s.j. de la Universidad Católica del Norte (UCN), y tras una marcha blanca que partió en noviembre de 2017, el tradicional museo de San Pedro abrirá en horario continuado y de lunes a domingo un depósito arqueológico, sala donde no sólo se podrán ver algunas de las valiosas piezas del museo, sino también los procedimientos y materiales que se utilizan para la conservación adecuada del patrimonio en resguardo.

El 24 de noviembre del año pasado, mismo día en que se celebró el aniversario del natalicio del Gustavo Le Paige, los profesionales y funcionarios del Museo de San Pedro que él fundó y que lleva su nombre, abrieron una sala de exhibición, que en su carácter de depósito arqueológico ofrece a los visitantes una experiencia inédita en la que además de mostrarse objetos de diversas materialidades pertenecientes al recinto, da cuenta de los procedimientos de conservación que se ejecutan en éstos.

Tras su apertura a fines del año pasado, el depósito que durante la marcha blanca estuvo abierto de martes a viernes, tuvo un período de receso en febrero, en el que se le realizaron adecuaciones y mejoras. En marzo de este 2018, se abrió nuevamente, esta vez de lunes a viernes, y tras la reciente aprobación de la incorporación de otro funcionario por parte de la UCN, el recinto podrá abrir en las próximas semanas de lunes a domingo, incluyendo días festivos y sindicales.

Además de la apertura continua de este espacio, el director del museo e investigador de la UCN, Arturo Torres, reveló que “con el funcionamiento del depósito pretendemos articular también un programa educativo con los niños de la localidad, un programa con los artesanos locales para que reproduzcan piezas y además fortalezcan el tema de la identidad local, y un programa de capacitación de guías locales”.

Asimismo, Torres detalló que en el mismo lugar en que se ubica la sala –que se puede visitar previa reserva telefónica–, se encuentra abierta al público la biblioteca del museo y se concesionó una cafetería pensada en los futuros visitantes. “Está normado el ingreso al depósito de no más de doce personas. Por tanto, si viene un grupo de 24, como sucedía en el antiguo museo, tiene que haber un lugar que los acoja y en el que puedan hacer tiempo. Entonces, ahí se nos ocurrió hacer esta cafetería, que va a tener una conexión especial con el espacio depósito de uso público”, afirmó el director del museo.

Sobre las piezas en exhibición

A pesar de ser un espacio mucho más pequeño que la sala de exhibición del antiguo museo, hoy se muestran en este depósito arqueológico un grupo de piezas y materialidades “que por las condiciones de infraestructura precarias no se mostraban”, señaló Torres.

Por ejemplo, hay una selección de gorros atacameños, una colección de todas las tipologías de cestería, y una selección de los textiles. “En el antiguo museo no se mostraban textiles, además ahora se exhiben en un contraste interesante, con textiles locales y ahí vemos el contraste en cuanto a técnica, factura, iconografía, etc”, afirmó el investigador de la UCN.

La funcionalidad de estos objetos y su materialidad, son los ejes elegidos para su distribución en la sala. Además, éstos incorporan contenido de información científica y algunos avances en análisis puntuales que las materialidades, que permiten identificar composición, características del mismo y estado de conservación.

Hasta ahora y pese a la poca difusión que se hecho de este nuevo espacio, su recepción ha sido exitosa. Para Arturo Torres la apertura de esta sala “era un pendiente, un compromiso y un desafío que tenía la dirección del museo porque realmente había mucho desconcierto, todos llegaban preguntando dónde estaba el Museo de San Pedro de Atacama. El hecho de habilitar un espacio donde ellos puedan apreciar la riqueza del patrimonio cultural local, lógico que ha despertado un gran interés”.