El Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) en Coyhaique ha ido asumiendo un rol destacado tanto en lo que respecta a la integración de la arqueología con disciplinas medioambientales como en la estrecha vinculación con la comunidad regional.

Como su mismo nombre lo indica, el centro tiene un fuerte énfasis en “ciencias naturales” y cuenta con un destacado grupo de investigadores en oceanografía, ecología, química y botánica, entre otros, pero convencido de que el estudio integral de los ecosistemas implica considerar su historia y la dimensión humana, ha incorporado una línea de Arqueología y Patrimonio que actualmente cuenta con tres doctores contratados como investigadores residentes.

Pero no sólo en ese aspecto es un centro de investigaciones bastante único en Chile (donde suele haber un foco o en lo natural o en lo arqueológico…) con un activo programa académico (ej. ocho publicaciones indexadas referidas a Aisén el 2017, enfoque paleoclimatológico en el nuevo programa de investigaciones integradas sobre el clima), sino que es notable por su nivel de inserción con la comunidad regional.

En pocas regiones del país el gobierno regional está tan comprometido con la investigación como en Aysén, e incluso las autoridades han orientado recursos normalmente destinados a proyectos productivos o de inmediata valoración social a la arqueología.

Recientemente, por ejemplo, se han asignado a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) aproximadamente cien millones de pesos para la ejecución de un gran proyecto que bajo la denominación de “Aisén Milenario” contempla tanto actividades arqueológicas “tradicionales” como acciones de gestión y protección de sitios o educación patrimonial orientadas todas al gran fin de contribuir a la valoración y puesta en valor del patrimonio arqueológico regional.

De hecho, las actividades más académicas del proyecto (ej. excavaciones y prospecciones) están más orientadas a atender urgencias y demandas ciudadanas (ej. insumos para un eventual mirador sobre cementerio de chenques  de Pto. Ibáñez) o a concluir pendientes (ej. término excavaciones en Cueva Los Carneros). Acciones puntuales y específicas fuera del marco de un proyecto orientado por hipótesis de investigación.

Muchas de las otras actividades (ej. pasarelas en un sitio con pinturas rupestres en Villa Castillo, taller y curso para guías del patrimonio) expresan el interés de la Línea de Arqueología y Patrimonio del CIEP por apoyar iniciativas locales que no han sido favorecidas en concursos por financiamiento y requieren además apoyo profesional.

De este modo, en lo que es un ejemplo de la tendencia actual a desarrollar una arqueología responsable no sólo ante la comunidad científica sino ante la sociedad en general, el Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia aporta desde la lejana Patagonia a acrecentar el conocimiento sobre el pasado de esas regiones a la vez que difundirlo y promover así su valoración y cuidado, tanto para el turismo como para la identidad y orgullo local.